jueves, 3 de noviembre de 2022

Seminario 11, "Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis", puntuación sobre "Análisis y verdad o el cierre del inconsciente."

 Reseña: Natalia Ventura


Clase del 22 de abril de 1964

Titulada ANALISIS Y VERDAD Ó EL CIERRE DEL ICC

Tiene 3 apartados: los temas que se resumen son:

-          Decir lo verdadero, mentir, engañarse

-          El yo miento y el yo pienso

-          Homúnculo o sujeto dividido

-          La validez de la psicología

-          La ilusión y su rectificación

-          La transferencia es la puesta en acto de la realidad del icc

PUNTEO

APARTADO 1

Lacan comienza aclarando que continuara problematizando sobre el concepto de transferencia y su uso en el análisis. O en la función del analista.

Al respecto del problema va a decir: que en la relacion de uno con otro queda eludida una dimensión: la dimensión de la verdad. 

La relacion se instaura en un plano que no es simétrico ni reciproco. En ella se instituye una búsqueda de la verdad en la que se supone que uno de los dos sabe ó que sabe más que el otro. (SSS)

De aquí que se piense que no debe engañarse (algo que se le endilga al sujeto porque está situado en la dimensión del engañarse), pero tampoco lo pueden engañar.

Se observa en la clínica que:

-          El motivo que lleva al paciente a buscar su salud, el equilibrio, es UN PROPOSITO ICC.

-          El paciente desea lo contrario de lo que vino a proponer.

Basado en la teoría que dice que su síntoma esta hecho para procurarle satisfacción.

Ahora bien, nos topamos con la ambigüedad de toda aseveración del paciente debido a que ella tiene dos caras.

Nos topamos con la dimensión de la verdad como algo que se instaura (en el acto mismo en que se emprende el análisis, en sus primeros pasos) con cierta mentira y aún por ella. La propia mentira se postula como tal en la dimensión de la verdad.

APARTADO 2 

Lacan rectifica la teoría analítica a partir de la relacion del sujeto con el significante.

El significante es primordial y constituyente:

-          En la instauración de la experiencia analítica

-          En la función radical del icc.

En este sentido Lacan va a decir que es un error sostener que cuando alguien dice yo miento, dice la verdad y por lo tanto no miente.

Es necesario centrar el tema en el esquema de las 4 esquinas de nuestro grafo, que diferencia el plano de la enunciación del plano del enunciado. 

Aquí el yo (je) que enuncia no es el mismo que el yo (je) del enunciado.

Esta división hace que del yo miento (enunciado) resulte un yo te engaño. Es decir, como efecto de la enunciación. Del significante miento. En la enunciación es donde el analista espera al sujeto y le devuelve su propio mensaje, en su verdadera significación. Es decir, en forma invertida. La interpretación solo tiene sentido en el plano de la enunciación.

El proceder fundamental de Freud (la función del analista) es lo que hizo posible en un momento particular de la historia, el descubrimiento del icc. Pero no del icc como termino, el que ya existía, sino de la función del significante en la constitución del icc. Y de la función del analista.

El yo pienso cartesiano, obtiene su certeza por ocupar un lugar en el plano de la enunciación.

Ahora bien, toda enunciación habla del deseo y es animada por él. 

En este punto Lacan “etiqueta” la noción del cogito (pienso) cartesiano con el termino engendro u HOMUNCULO.

(homúnculo = hombre pequeño y débil. Uso despectivo // Hombre artificial creado por científicos en ciencia ficción) 

Del diccionario medico: m. Hombrecito deforme. Se utiliza esta denominación para designar la somatotopía en el área somestésica y en la motora de la corteza cerebral. Si se representan en estas áreas las distintas superficies del cuerpo, se obtiene un hombrecito con unas partes enormemente desarrolladas, mientras que otras son minúsculas.

Homúnculo como hombrecillo que nos gobierna del que habla la psicología. El yo (pienso) como punto de síntesis.

Y aclara … diferencia este homúnculo del sujeto dividido.

Dice: en nuestro vocabulario hablamos de sujeto (que simbolizamos con una S tachada) = sujeto dividido, constituido como segundo respecto del significante. El significante unario. El primer significante, que es una mueca, una marca a partir del cual se organiza la cadena significante. (¿) el propio sujeto se ubica con el rasgo unario. Cuando este significante, este uno queda instituido, la cuenta es un uno. El sujeto tiene que situarse como tal. Pero no a nivel del uno, sino de un uno, a nivel de la cuenta. Asi queda marcada la división (esquizia) que hace que el sujeto como tal se distinga del signo respecto del cual se pudo constituir primero como sujeto.

Por lo tanto, es importante no confundir la función del sujeto tachado (dividido) con la imagen del objeto a. Ya que es asi, como el sujeto se ve, duplicado. Se ve como constituido por la imagen reflejada, se imagina hombre.

En la práctica analítica, situamos al sujeto respecto al significante. Y no con respecto a la realidad tal como se supone que nos constituye.

Agrego: como lo explicaría la psicología (del yo - moi). Y con ello nos introduce en el siguiente apartado.

APARTADO 3

La función del objeto interno. (bueno o malo, desde algunas posiciones teóricas). ¿Cuál es el status de este objeto? ¿Es un objeto de percepción? ¿Como abordarlo? ¿Dónde adviene? ¿Como se concibe en el análisis de la trasferencia?

El icc es algo que se vuelve a cerrar en el momento en que se ha abierto.

La repetición es repetición con respecto a algo siempre fallido (y no repetición estereotípica de la conducta)

Entonces, la TRANSFERENCIA no es solo un modo de acceso a lo que se esconde en el icc.. No es por si sola un modo operatorio suficiente si solo se espera la repetición.  Ó aun la catarsis de elementos icc.

Presenta aquí el esquema de la nasa. Y señala que deberemos superponerlo al modelo óptico que presentó en Observación sobre el informe de Daniel Lagache y que se refiere al yo ideal y al ideal del yo.

Donde el icc es una cosa reservada, cerrada por dentro, a donde tenemos que penetrar desde afuera.

Allí dice que el sujeto se constituye como ideal en el Otro. Es decir que su realidad imaginaria la ha de constituir en el Otro. El esquema del yo permite comprender que allí donde el sujeto se ve, no es allí donde se mira. El sujeto se ve donde se forja esa imagen real e invertida de su propio cuerpo. El sujeto se ve en el espacio del Otro. Y el punto desde donde se mira esta también en ese espacio. Y ese es también el punto desde donde habla.

Asi concibe el cierre del icc por la incidencia de algo que desempeña el papel de obturador: el objeto a. (en el esquema de la nasa)

Los enunciados de la asociación libre salen del intervalo en que el objeto no tapa el orificio. A su vez, esa imagen brutal, permite restituir la función constituyente de lo simbólico.

Es el juego del sujeto, con lo que viene allí a presentificarse en la acción efectiva de la maniobra analítica.

El esquema permite conciliar la noción de transferencia a la vez que como obstáculo al recuerdo, como presentificación del cierre del icc = que es el fracaso, siempre en el momento exacto, del buen encuentro. 

La trasferencia no puede confundirse con un simple medio. Y es algo muy distinto al fin terapéutico. Tampoco se puede asociar como lo hacen algunos con la identificación. (la identificación es una pausa, una falsa terminación de un análisis)

La identificación tiene una relacion estrecha con la trasferencia en la medida en que esta última no ha sido analizada.

Para algunos la función de la trasferencia es un medio para la rectificación realizante. Todo mi discurso de hoy, se opone a ello.

Es decir: la transferencia no es la puesta en acto de una ilusión que nos lleva a una identificación alienante, asi fuera a un modelo ideal.

La trasferencia no sirve de soporte al analista. Y deja sentado un aforismo (regla):

LA TRASFERENCIA ES LA PUESTA EN ACTO DE LA REALIDAD DEL ICC. Y con esto cierra esta clase para prometer continuar con este aforismo en la próxima. Pero antes de despedirse nos pide recordar del icc: la incidencia del acto constituyente del sujeto.  Sin omitir su relacion con la sexualidad. 

RESPUESTAS

Le preguntan: ¿Que es la puesta en actos?

…

El icc como nos lo presenta Lacan es lo que pertenece al interior del sujeto pero que solo se realiza afuera, es decir, en ese lugar del Otro, que es el único donde el sujeto puede adquirir su status.

Finalmente señala casi al pasar otra diferencia con Freud: el esquema de Freud en el que presenta al yo como el lente con el que la percepción opera sobre la masa amorfa del icc (unbewusstsein) se diferencia de su esquema. Para nosotros lo que está en causa es el objeto a.

 

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Aportes y referencias: 

Hay una referencia al esquema óptico para ver la estructura del sujeto dividido, en un video en el que acá en La Plata en Apertura a fines de los 90, se hizo la experiencia del ramo invertido:

https://youtu.be/mzdzBG6HHw4 enlace al “el modelo óptico de Jacques Lacan” realizado en el año 1998, en la UNLP.

Otras referencias para comprender el modelo óptico: 

 https://youtu.be/aZcP6A1ujdQ La constitución del yo según J. Lacan. Breve explicación del modelo óptico.

Remitirse también al Esquema de los dos espejos: presentado en el Seminario 1.

Y un antecedente, se puede encontrar en Escritos 1:  El estadio del espejo como formador el yo.

En Escritos 2, se encuentra el artículo Observación sobre el informe de Daniel Lagache, donde presenta este modelo óptico en relacion al ideal del yo.

Natalia Ventura.-

 

Seminario 11, "Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis", puntuación sobre "Análisis y verdad o el cierre del inconsciente"

 Reseña: Ezequiel Althabegoiti


En el capítulo dos del seminario 11 sobre los cuatro conceptos fundamentales Lacan conceptualiza  al inconsciente de manera diferente a como lo ha conceptualizado Freud, teniendo como base las formulaciones freudianas, al  punto de titular ese capítulo como “El inconsciente freudiano y el Nuestro”, esta concepción  que radica fundamentalmente en caracterizar al inconsciente como estructurado como un lenguaje y situarlo por fuera  ( capítulo 10 Presencia del analista) tiene una serie de consecuencias en la teorizaciones siguientes y en la praxis que dan un carácter que lo distancia cada vez más de las formulaciones freudianas y sus lecturas.  

 Por lo cual Lacan se ve llevado a reformular conceptos basales de la teoría freudiana, y eso lo lleva a formular y revisar no sólo la concepción del inconsciente, sino también lo hará con los conceptos de repetición, transferencia y pulsión, con esta relectura conceptual le es necesario también revisar de que sujeto se trata, cuando habla de que habla,  quien habla y a quien le habla  Capitulo 10 (Presencia del analista). 

En ese marco se verá llevado a profundizar sobre el concepto de transferencia; en la página  130 del capítulo 10 nos dice que  si bien ella está determinada por la función que tiene en una praxis, esa situación analítica por sí sola no puede crear en su totalidad el fenómeno de la transferencia pero sí aflora en el análisis, sonde encuentra sus fundamentos estructurales y ahí es necesaria la presencia del analista dónde esa presencia es una manifestación del inconsciente. Entonces si el analista permite la presencia del inconsciente, que está estructura como un lenguaje y  que está por fuera “del sujeto”,  la relación transferencial también cogitará sobre estas coordenadas y en esas coordenadas será necesario revelar la verdad y la cuestión será ver de qué verdad estamos hablando. Es así que en el capítulo 11 lo titula “Análisis y Verdad o Cierre del inconsciente”

Ahora bien, tenemos que la transferencia se sitúa para nosotros en un análisis y para ello es necesario otro y que en esta duplicidad asimétrica, con viento a favor, permite la aparición, la apertura de lo inconsciente, un inconsciente que está por fuera del sujeto y dónde se instituye la búsqueda de una verdad. Y en esa búsqueda de la verdad el analista tiene que tener en cuenda que en las aseveraciones del paciente siempre hay dos caras, dirá Lacan “Nos topamos  con la dimensión de la verdad como algo que se instaura con cierta mentira y aún por ella, cosa que en realidad no lo quebranta, pues la mentira se postula como tal en la dimensión de la verdad” ( pag 144 tercer párrafo).  Acá Lacan nos lleva a de la mano de pensar la verdad y la mentira en la duplicidad dialéctica del análisis y para esto continuará pensando la relación del sujeto con el significante, ya que siempre de eso será la cuestión, en el parágrafo 2 nos dice: “Para rectificar la teoría analítica es primordial ver la relación del sujeto con el significante, porque el significante es primordial (entiendo yo, no solo en importancia sino que también sitúa una cuestión temporal ontogénica) y constituye tanto la instauración de la experiencia analítica como la función radical del inconsciente”

En esta relación del sujeto con el significante Lacan, a mi entender tomará el esquema del espejo como sustento  y comparación paralela donde en una “construcción” en principio a nivel imaginario no deja de ser en base a una relación simbólica, es decir no es una sin otra no es uno sin el otro dónde ahí tenemos el inconsciente en una relación asimétrica, dónde tanto el lenguaje e imagen retornan de una forma invertida, dónde el pivote está en función del objeto interno, para Lacan el objeto a.

Lacan nos dirá” (pag 147 4to parágrafo)” “ En nuestro vocabulario, en cambio, simbolizamos con una S tachada al sujeto en tanto que constitutivo como segundo respecto del significante… Este puede presentarse de la manera más simple en el rasgo unario. El primer significante es la muesca con que se marca, por ejemplo, que el sujeto ha matado a un animal, con lo cual ya no se enredará en su memoria cuando haya matado diez más-los contará a partir de ese rasgo unario. El propio sujeto se ubica con el rasgo unario. Este de entrada se señala como tatuaje, el primero de los significantes. Cuando este significante, este uno, queda instituido, la cuenta es un uno y el sujeto tiene que situarse no a nivel del uno, sino del un uno, a nivel de la cuenta.

Nos dice que así queda marcada la primer esquizia que hace que el sujeto como tal se distinga del signo respecto del cual se pudo construir primero como sujeto y no hay que confundir la función del sujeto tachado, con la imagen del objeto a, ya que es así como, por su parte el sujeto se ve, duplicado- se ve constituido por la imagen reflejada, momentánea, precaria, del dominio, se imagina hombre solo porque se imagina. Entonces Lacan sitúa al sujeto en la relación analítica no en la realidad que nos constituye sino en relación al significante.

Toma el esquema óptico para mostrarnos que el sujeto se construye como ideal en el Otro, es decir que su realidad imaginaria la ha de construir en el Otro (de la misma manera que el inconsciente aparece a partir de la presencia del analista). El sujeto se ve en el espacio del Otro (con mayúscula), y el punto  desde donde se mira está también ese espacio. Pero, ese es también el punto dónde se habla, “pues en tanto habla, comienza, en el lugar del Otro(con mayúscula), a construir esa mentira verdadera con que empieza a esbozar lo que a nivel del inconsciente participa del deseo.”

Así es que situará a la transferencia como la puesta en acto de la realidad del inconsciente, como lo que pertenece al interior del sujeto pero que solo se realiza afuera, es decir en el lugar del Otro que es el único donde el sujeto puede adquirir su estatuto y el objeto a será el obturador a pesar que también es lo que está en causa, lo que quedará por dilucidar en que medida es obturador.  

 

 

 

 

martes, 27 de julio de 2021

"El concepto de goce desde el discurso analítico"

Reseña :Marina Luquet

 

 Desde nuestro espacio, el Campo de Investigaciones Lacanianas  (C.I.L.) , tomamos el recorrido en la construcción del concepto de goce que realiza J Lacan, y en este caso, qué se articula en la clase del 9 de enero 1973, del Seminario 20.

Aquí trabajará desde el hilo del discurso analítico, en la conceptualización del escrito, se pregunta cuál sería su función. Y determinara que es efecto de este mismo discurso, que la relación sexual no puede escribirse.
 Con la diferenciación tanto de la ontología, como de la lingüística, que corresponden al discurso científico y al del amo: ya que en el concepto de significante para el discurso analítico, no existe una referencia, el significante no quiere decir nada, el significante no tiene una esencia. Planteará que no hay realidad prediscursiva, porque cada realidad se funda en un discurso.
Ante un discurso, se trata de que se “lea”, poniendo en juego la dimensión diacrónica y la sincrónica; por lo tanto se lee como un pentagrama, como lo expresa: “Pero basta con escuchar la poesía, como era sin duda el caso de F. de Saussure, para que se haga escuchar en ella una polifonía y para que todo discurso muestre alinearse sobre los varios pentagramas de una partitura.”3
Y es por efecto de este discurso, el discurso analítico, que se puede establecer que en el sujeto hablante la relación sexual “no anda”, que no hay relación sexual.
Trabajará A, que como letra, va a operar en su uso desde la lógica matemática. Así, aunque A, Otro no está completo, el lugar A va a funcionar como garante de la verdad.
En “Instancia de la letra…” planteará: “…ese otro es el Otro que invoca incluso mi mentira como fiador de la verdad en la cual él subsiste”. A en tanto que está barrado S(A), hay falta, el Otro es inconsistente. Este lugar de A, como garante para velar la falla estructural: “Hay en el lugar de este Otro una falla, un agujero, un lugar de pérdida y que es en el nivel del objeto a”.2
Diferenciará desde el discurso analítico, las concepciones esencialistas, que van a postular que hay una relación entre significante y significación. Refiriendo al escrito del “Crátilo” de Platón en que se intenta fundamentar que el significante quiere “decir algo”. Texto que expone el debate de si el lenguaje “es” por naturaleza, o según Hermógenes se produce
por convención. Debaten si todos los nombres tienen su origen en la ley y el uso, y son obra de los que tienen el hábito de emplearlos. Con la moderación de Sócrates, quien se expresa desde una posición esencialista que, de estas dos proposiciones se deduce que la verdad no reside en los sujetos que conocen sino en una esencia que existe independientemente de los sujetos.4
En relación a esto, articula que el lenguaje en su esencia no significa nada: “La significación en tanto que producida como señuelo para velarnos lo que ocurre con la esencia del lenguaje, en la medida en que por su esencia propiamente no significa nada, como lo prueba que el decir, en su función esencial, no es operación de significación.” 2
Va a llamar en esta clase “un uso del lenguaje de la cópula” que corresponde al discurso del amo cuando lo que se plantea es que “exista un ser”. Toma la homofonía entre m´etre: serme y mâitre: amo, la ontología y el discurso del amo.
Es como efecto del discurso analítico que se podrá establecer que la relación entre hombres y mujeres “no anda” y que: “esa relación sexual que no anda, a pesar de todo anda”, gracias a cierto número de convenciones, interdictos, inhibiciones, que son efecto del lenguaje.
Si es que, no hay ninguna realidad prediscursiva: es porque cada realidad se funda y define por un discurso, entonces: los hombres, las mujeres y los niños, no son más que significantes. Un hombre, no es nada más que significante, una mujer busca a un hombre a título de significante.
Aquí plantea que, la mujer es no-toda, entonces se trataría de falta en ser, hay siempre algo que, en ella, escapa al discurso. La falta estructural, determina el no-toda, un “goce no-toda”.1
Es gracias a la escritura que es una suplencia de ese no toda. La posibilidad de que haya suplencia, de esa falta.
En el Seminario 16, en relación al concepto de goce, articula que ante esa imposibilidad de goce, en cuanto a la pérdida, habrá plus de goce. “El plus-de-gozar es función de la renuncia al goce por efecto del discurso. Eso es lo que da lugar al objeto a.” Dará lugar a la función del objeto a como plus-de-goce. Ante la pérdida, el plus de goce irá en ese lugar. Economía de goce, donde están en juego, ganancia y pérdida, que se produce en un intento de recupero, de ese goce perdido, imposible. Articulará que el síntoma “... consiste en la mayor o menor facilidad del recorrido del sujeto en torno de eso que nosotros llamamos plus-de-gozar…” “A menos que dé una vuelta, no podría llevar a cabo
nada de lo que concierne no solo a sus relaciones con sus semejantes, sino también a su relación más profunda, su relación llamada vital.”
En relación a las posibilidad de “hacer” con la falta, expresa: “…Retomé del Eclesiastés las palabras de un viejo rey…”; “Sin duda todo es vanidad- les dice- goza de la mujer que amas. Es decir, haz anillo de ese hueco, de ese vacío que está en el centro de tu ser. No hay prójimo salvo ese hueco mismo que está en ti, el vacío de ti mismo.” Y luego: “Dale lo que no tienes, ya que puede unirte a ella su goce”.2
Será por la concepción de goce, que planteará que, en un sujeto no hay goce previo a que haya lenguaje, tal como lo articulará, no hay relación sexual, porque: “la realidad es abordada por los aparatos del goce”; y de estos aparatos, dice: no hay otro aparato que el lenguaje.1
1 J-. Lacan Seminario 20 1973
2 J. Lacan Seminario 16 1968-69
3 J. Lacan Instancia de la letra en el inconsciente o la razón desde Freud 1957
4 Texto de M. Á. de la Cruz Vives, 2002

jueves, 17 de junio de 2021

Puntuación del Seminario 20, "Aún" - Sesión del 16 de enero de 1973 - "El amor y el significante"

 Reseña: Natalia Ventura


Lacan comienza esta clase con una pregunta que nos remite al título del seminario: ¿Qué puedo tener para decirles, TODAVIA- otra vez (encore)?

Teniendo en cuenta que la clase se desarrolla en el mes de enero, Lacan va presentando los temas sobre los que trabajará en el año (1973) en un juego de idas y venidas por los temas que él mismo planteará como “orientaciones” articulándolos con otros que permitirán ir explicándolos. Tal vez, sin ahondar demasiado en ninguno, al estilo Lacan.

Una primera salvedad podría ser que el punteo de temas que realicé, que responde en definitiva a la misma “letra” de Lacan, podría dar lugar a un índice diferente al propuesto por la traducción de Paidós para esta clase.

Siguiendo esta lógica entonces lo primero que nos dice Lacan es que otra vez…volverá a hablarnos sobre: 

-          La FUNCIÓN DEL ESCRITO. Es en el efecto de escrito que lacan pretende hacer foco en este año.

Toma a continuación una frase ya dicha en otras oportunidades que es:

EL GOCE, EL GOCE DEL OTRO -simbolizado por el cuerpo- NO ES UN SIGNO DEL AMOR. Para decirnos que “hay algunos términos que bien merecen ser comentados”.

El goce es lo que trata de volver presente por medio de este decir.

Este el Otro es lo que pone en cuestión, para que tome su pleno sentido.

Y concluye EL OTRO es entonces el Otro sexo.

-          Cuál es la FUNCION DEL FALO en el DISCURSO ANALITICO, es otro tema que según expresa, abordará durante el trascurso del año.

Vuelve entonces a la frase ya destacada al principio de la clase sobre el goce…para destacar en esta ocasión solo la segunda parte, ligada a la primera por un no es. “NO ES EL SIGNO DEL AMOR” para anticipar quetambién será tema de este año y que será necesario articularla con EL AMOR. (como aquello que es pivote de todo lo instituido en la experiencia analítica).

Posteriormente él mismo explicita, casi a modo de resumen de lo dicho hasta el momento, lo que llama puntos de orientación durante el año:

La distinción SIGNO - SIGNIFICANTE.

- el goce,

- el Otro,

- el signo y

- el amor.

Comienza entonces retomando la noción del ser, en un recorrido primero por el libro de Richard de Saint – Victor sobre la trinidad divina (el ser concebido como lo eterno), luego desde Aristóteles (yo soy, lo que soy).

Para tomar de todo esto que ahí esta lo que concierne al significante. Ningún significante se propone como eterno. El significante por sí mismo, tiene EFECTOS

Desde la pag, 7, en el último párrafo, toma la idea de la revolución copernicana.  Para dar cuenta de su afirmación anterior.

Poniendo en duda a Freud, a lo que Freud creyó proponer al respecto desde el discurso de la histérica.

Explicando esto insiste nuevamente en que es en el efecto de escrito que pretende hacer foco.

Concluyendo, luego de revisar la idea de revolución copernicana que: El DISCURSO DEL ANALISIS es que el fundamento, el punto de partida se toma en el EFECTO, como tal, de lo que concierne al SIGNIFICANTE.

A continuación, Lacan nos introduce en el tema del LENGUAJE. (Pag. 12). Y la GRAMÁTICA.

En ese “mundo” del lenguaje, en ese supuesto de una sustancia, que de todos modos, se encuentra impregnada de la función del ser, es donde parece constituirse lo que puede ser el horizonte del discurso analítico.

A partir del empleo que se ha hecho por la matemática de la letra, nos lleva a la gramática. La cosa del lenguaje que se revela en el escrito. Para afirmar que Mas allá del lenguaje, se trata del efecto que se produce por la escritura. Es alrededor de ello que aquello de lo que se trata en el lenguaje se revela.

Es allí donde se puede encontrar al ser. Del ser no tenemos nada nunca sino al escribirlo de otro modo como el par-être. (= ser/estar al lado, ser para).

(Rodríguez Ponte propone la traducción par-lêtre = parlante).

El ser se presenta en las paradojas del efecto de escrito del lenguaje. El ser se presenta por pare-être , respecto de la relacion sexual. Lo que allí suple. Esto es EL AMOR.”

En este punto Lacan retoma la función del Otro, como lugar de la verdad, donde se dice la verdad. 

Ahora bien, continua Lacan, el lenguaje tiene otros efectos. Hay algo que es otro efecto del lenguaje. Que es el escrito. Lo que se escribe es la letra.

Para ello nos remite a lo que hacen los matemáticos con las letras, especialmente desde la Teoría de los conjuntos, (de Nicolas Bourbaki ) al percatarse que se podía abordar el unode otra manera.

Y desarrolla un poco este tema.

Vuelve a Freud y a su idea del amor narcisista. Para problematizarlo: dirá que El tema es que ese uno, con el que todo el mundo se llena la boca, es esencialmente el espejismo de ese uno que uno se cree ser.Pero ese no es todo el horizonte.

Desde la mencionada teoría matemática llega a que las letras son reuniones. Funcionan como esas reuniones mismas.

Destacando el como, nos remite a su propuesta sobre que el icc está estructurado como un lenguaje. Está estructurado como las reuniones, de las que se trata en la teoría de los conjuntos, son como una letra. 

Ahora bien, se pregunta qué soporte hay para leer que EL LENGUAJE entonces funciona para SUPLIR la AUSENCIA DE LA RELACION SEXUAL – única parte de lo real que no puede llegar a formarse de letras.

Finalmente dice que es en este juego, del escrito matemático, que tenemos que encontrar el punto de orientación hacia dónde dirigirnos en la práctica analítica.

Vuelve nuevamente al tema del uno… Cada uno entonces no interviene en ese ternario sino a título de ese objeto a minúscula que él es bajo la mirada de los otros.

Sobre esto adelanta Lacan, acentuará más tarde.

Es porque en el ESCRITO algo de esto se juega – de esa relacion que lleva a pensar la función de la identificación, que toma por uno a todos los uno que se quiera, que los impases que se revelan por ello son para nosotros un ACCESO POSIBLE A ESE SER. Una reducción posible de la función de ese ser en el AMOR.

Ya finalizando, expresa que es con esta última idea con la que quiere terminar la clase. Con diferenciar el SIGNO DEL SIGNIFICANTE.

El signo, dirá entonces, no es el signo de algo, sino de un efecto, que es lo quese supone en tanto que tal de un funcionamiento del significante. 

Respecto al AMOR, lo que en el amor es apuntado, es el sujeto, el sujeto como tal, en tanto que es SUPUESTO A UNA FRASE ARTICULADA, a ALGO QUE SE ORDENA de una vida entera.

Ahora bien y ya para finalizar Lacan dice: un SUJETO, como tal, no tiene gran cosa que hacer con el GOCE, pero, sin embargo, en la medida en que su SIGNO es algo susceptible de provocar el DESEO, ahí está el resorte del AMOR.

Dónde se junta el amor con el goce sexual, es lo que Lacan promete continuar trasmitiendo en las próximas clases…